“So tell me again about the hash bars” ”what you wanna know ?” ”Hash is legal there right ?” ”It’s legal but it ain’t hundred percent legal, I mean, you just can’t walk into a restaurant, roll a joint and start puffin’ away. They want you to smoke in your home or certain designated places.” ”known as the hash bars ?” ”ok, it’s legal to buy it, it’s legal to own it, and if you’re the proprietor of a hash bar, it’s legal to sell it. It’s legal to carry it, but…but that dosen’t matter, ’cause, get a load of this; all right, if you get stopped by a cop in Amsterdam, it’s illegal for them to search you. I mean that’s a right the cops in Amsterdam don’t have.” ”Oh, man, I’m goin’, that’s all there is to it. I’m fuckin’ going” ”I know, baby, you’d dig it the most”
Quentin Tarantino, Pulp Fiction 1994
He vuelto a Madrid para hacer exámenes durante 10 días. En estos días me ha dado tiempo a reflexionar un poco sobre mi situación aquí y allí. La verdad que es una pena lo de tener que volver a terminar las asignaturas que me falten el año que viene, aunque es un tema con el que contaba desde el principio.
Uno se siente muy bien cuando llega a casa y ve que hay gente que tiene ganas de verle, que cuenta con él para hacer cosas y eso. En general me he sentido muy bien estos días, por otro lado ahora me toca volver. Es curioso pero antes de salir de Amsterdam me daba bastante pereza irme a Madrid y ahora al pasar los días me da pereza volver a Amsterdam. Supongo que es cuestión de que uno se acomoda allí donde está. Me hubiera gustado no perderme lo que ha pasado estos días en Amsterdam; varias fiestas, salidas y demás. Quieras que no, la gente se habrá rejuntado más y los grupos estarán más hechos que antes de volver, tampoco es que me preocupe mucho porque hay tiempo para todo, pero haré un esfuerzo estos días para recuperar el tiempo perdido.
Lo de empezar el cole tampoco es que apetezca demasiado, además allí me toca currar mucho estos primeros meses por lo que no voy a tener ni un descanso entre exámenes y la vuelta a clase. Para que os hagais una idea, tengo ya prácticas retrasadas ;).
Pues nada, mañana por la noche tarde tarde me toca volar!
No recuerdo desde cuando quiero irme de Erasmus. Allá en los primeros años de instituto ya soñaba con pasar un añito estudiando en una universidad europea, viviendo con gente de distinta nacionalidad y pasándolo bien. El año ideal sería el 2007/2008 ya que tendría la carrera bastante avanzada y podría ir a hacer el quinto curso + proyecto.
Cuando miré por primera vez la lista de destinos posibles, no había ninguno en Holanda para mi facultad por ello me sentí tristemente hundido ya que era uno de los sueños de mi adolescencia.. Este país siempre me ha sorprendido por diversas razones como el uso intensivo que hacen de la bicicleta, su nivel de inglés o su tendencia liberal.
A pesar de esto y como “los caminos del señor son inescrutables” tuve la enorme suerte de que en el curso 2006/2007 apareció Holanda, más concretamente la VRIJE de Amsterdam como posibilidad. Hasta ese momento no tenía demasiado claro donde quería ir. Finlandia, Suecia, Alemania, todos me gustaban, pero ninguno me llenaba. Cuando vi Amsterdam no daba crédito. Sabía que desde ese momento iba a luchar con toda mi energía por conseguirlo. Patricia, había solicitado antes que yo el destino y ya sabía que iba a ir a Leiden, a unos 30 Kms de Amsterdam.
Han sido unas semanas de pura agonía. La simple incertidumbre de no saber que destino me adjudicarían, unido a los constantes rumores que iban circulando entre los distintos alumnos incrementaban el nerviosismo. Ayer día 30 de Marzo a las 16:30 me llegó un correo con la lista de adjudicaciones. Mi corazón se hallaba al borde del colapso durante los segundos que buscaba mi nombre. Podía sentir como me martilleaba el pecho, me sudaban las palmas de las manos. En ese momento no era demasiado optimista, pero allí encontré mi nombre. En la siguiente columna se encontraba mi adjudicación: VRIJE Amsterdam. Cuando lo vi no podía creerlo. SI! SI! SI! Alegría infinita. Junto a mi se encontraban David y Marco, ambos habían conseguido igualmente el destino que querían. Aquello era un triángulo de felicidad. Abrazos, choques de mano, todo valía. Comenzaron a llover las llamadas a nuestros amigos y familiares. Sin lugar a duda ha sido uno de los momentos más felices de mi vida.